LA VOZ PROFESIONAL El conjunto de hábitos que una persona tiene durante la fonación y producción de al voz hablada y/o cantada, conforman un aspecto principal de su esquema corporal vocal. Se considera voz profesional toda aquella que es utilizada como medio para realizar una tarea específica o para cantar.
En éstos casos, la educación de la voz es imprescindible, y es necesario diferenciarla de la reeducación vocal (necesaria cuando existen patologías de la voz o el habla) En las técnicas de la voz profesional aparece como primer objetivo la prevención de la fatiga vocal; considerado como factor principal de ausencia laboral, que afecta en especial el área docente.
La ubicación respiratoria (costo-diafragmática), el manejo del soplo y la coordinación fono-respiratoria, sumado a los ejercicios de relajación total (pasiva o dinámica) o zonal y la observación del uso adecuado de los resonadores, para mejorar la impostación (colocación) de la voz, comprenden la técnica de este objetivo.
La multiplicidad de aspectos y situaciones que dificultan la proyección y colocación de la voz, deben ser precisamente diagnosticados, para encarar el entrenamiento adecuado hacia el segundo objetivo: "Hacerse escuchar", con aporte de prácticas desinhibitorias.
El área correspondiente a la articulación (incorrectamente definida como modulación) concentra tareas sobre limpieza en la pronunciación de los fonemas en conjunto, para corregir anomalías en la apertura de las vocales o en la falta de marcación de las consonantes. En una etapa posterior se investiga si hay rasgos (no patológicos) de rotacismo (RR), sigmatismo (S-C) o yeísmo (Ll-Y) para proceder a su corrección. Este tercer objetivo "hacerse entender", involucra además un aspecto básico de la imagen vocal.
El cuarto objetivo está dirigido a operar sobre las carencias expresivas del discurso con el fin de modificar las alteraciones inflexivas; trabajando sonidos y prosodia, en relación auditiva, para encontrar variaciones tonales, rítmicas, enfáticas, etc.
El entrenamiento exige práctica consecuente, para corregir falencias del esquema corporal vocal. La voz humana transmite la complejidad de todos los estados de ánimo y se considera el "instrumento musical" más completo.