DESCONTRACTURA EN MOVIMIENTO (D.E.M.)
Para que haya una "descontractura", primero tiene que haber una "defensa" en el cuerpo que provoca la "contractura", ésta puede situarse en cualquier zona del sistema muscular. El cuerpo empieza a desarrollar un sistema defensivo a partir del nacimiento, momento en que es intervenido por el cambio respiratorio y los estímulos externos.
La contractura depende del sistema que cada individuo ha desarrollado a lo largo de su historia, viene de adentro y desencadena de distintas maneras, según las situaciones vivenciadas. El músculo es la interrelación entre las circunstancias internas y externas. La investigación realizada durante años en nuestra tarea de terapeutas corporales nos llevó a ver que las emociones no son solo sentimientos flotantes en el cerebro, sino que también incluyen un impulso hacia la acción.
La tristeza, por ejemplo, es un sentimiento, algo psíquico, pero también contiene una necesidad de llorar, que es un hecho físico, y este hecho físico involucra una cierta cantidad de respiración agitada, vocalizaciones, expresiones faciales, lágrimas é incluso movimientos de los labios. Si la necesidad de llorar no encuentra salida, todos estos impulsos musculares espasmódicos deben ser suprimidos. En 1° lugar en esa situación, no llorar lleva a contener la respiración, y esto no solo suprime los suspiros y el llanto, sino que baja el nivel de energía porqué uno está inhalando menos oxígeno. Por lo tanto, las tensiones musculares que se originan bloquean el flujo de energía, que es un aspecto esencial de la expresión emocional.
Si la contracción muscular se hace habitual, termina transformándose en espasmos automáticos e inconscientes; la musculatura permanece rígida aún cuando dormimos. La supresión se convirtió en represión, pero la memoria de estos sentimientos reprimidos permanece en forma de impulsos congelados en los músculos. En esto consiste la contractura (ó coraza muscular al decir de Reich), que nos "defiende" tanto de los estímulos que vienen de afuera, como de los impulsos que vienen desde nuestro interior. El Sistema Dem parte de ver al cuerpo como se presenta. Observamos su movilidad articular, como acciona y como utiliza el espacio.
Las articulaciones son el puente de la musculatura. Es importante tener claro el estado de cada articulación porque solamente vamos a recuperarlas primero flexibilizándolas, y a través de ellas llegando al sistema muscular, para poder integrar las zonas conflictuadas ó liberadas, y ver que tipo de energía y carga emocional presentan.
La descontractura se va logrando con detenimiento y entendimiento sobre el sector a trabajar con ejercicios específicos del Sistema (Dem) que ya están creados, o será el individuo el creador de su propio ejercicio a partir del entendimiento logrado. Se trata de darle al cuerpo mayor flexibilidad para poder encausar su energía vital, que circula en todos los sistemas, (muscular, nervioso, sanguíneo, etc.)y conforman una unidad. Cuanto más liberada esté la musculatura de la carga emocional, mas conectados vamos a estar con la energía vital universal.